EL GALEÓN DE MANILA. “¿Qué era la Nao de China? Algo que se escapa a la historia, una nave de Turner esfumada en el resplandor del crepúsculo, un tesoro de Aladino que cabalgaba sobre la espalda del océano, un purgatorio marinero, un barco fantasma, la nave de locos, la ambición de los reyes, el botín de los piratas, la falda de las mujeres, los manteles de Damasco, el pañuelo de los adioses, el sufrimiento humano, la lotería de los pobres, la riqueza de las naciones, el ave del paraíso, esa magia que duró 250 años y que sólo se extinguió cuando el viento de la Independencia la echó a pique y que permanece intacta en el fondo del mar” (Benítez, 1992). La descripción de Fernando Benítez refleja todo lo que representaba el Galeón de Manila, pero ¿será que aún permanece intacto en el fondo del mar? Pareciera ser que esta fascinación persiste en la mente de los investigadores, científicos, cazadores de tesoros y aventureros, que lo buscan ansiosamente por el carga...